Vaya por delante que soy totalmente escéptica ante temas espirituales y paranormales. Totalmente. Aún así, a veces tengo premoniciones y me las creo (me gusta pensar, ni que sea por un momento, que tengo algún poder especial). Unas veces se cumplen (y me acojono) y otras muchas veces, la mayoría, no pasa absolutamente nada de lo que predigo.
El caso es que llevo dos días con la idea en la cabeza de que a B.B. King no le queda mucho tiempo. Algo, por otro lado, no muy difícil de prever debido a su edad (86 años según la Wikipedia), pero me refiero a que presiento que su muerte es inminente, que no tardarán en aparecer los titulares. Lo malo es que no sé por qué y una nunca sabe cómo describir estas sensaciones sin parecer una loca.
Lo intentaré.
De repente, te levantas un día con una canción en la cabeza que hacía años te gustaba muchísimo pero, por una u otra razón, tenías olvidada. Te acuerdas, sonríes, piensas en el concierto cuando lo viste en primera fila, en la camiseta que te compraste que te ponías para dormir... procuras no darle más importancia diciéndote "ya la buscaré", pero la canción sigue ahí, repirtiéndose una y otra vez en tu mente, tentándote a que dejes de hacer lo que estás haciendo y la busques. Y, por fin, la escuchas. En ese momento te invade una sensación desagradable, parecida a la incomodidad. Y te retuerces en el sillón tratando de encontrar la comodidad y la vibración que te procovaba esa canción años atrás pero no la encuentras, aunque te sigue pareciendo una maravilla.
Y entonces una, que cuando se aburre trata de ponerle un poco de sal a la vida, cree que esa insistencia mental en escuchar la canción tiene que tener una explicación, una causa (o consecuencia, tal vez). Y una, como es así de retorcida, no puede pensar en algo positivo, no, tiene que pensar que se muere. Supongo que un blues en un día triste, no puede sacar nada bueno.
Quizás es arriesgado decir esto aquí. Si pasara de verdad, y en circunstancias extrañas para más inri, me expongo a que todas las miradas se dirijan hacia mí, pero quiero dejar claro que vivo en un pueblecito de Barcelona, que no me he movido de aquí ni me moveré, que pueden pinchar mi teléfono, analizar mis últimas llamadas, rastrear mi identidad virtual, etc., que no encontrarán nada, que maldad no tengo ninguna. Solo necesito dejar constancia de mi premonición para que dado el caso de que se cumpla, acojonar un poquito al personal, que eso siempre alimenta la autoestima.
La canción en cuestión. Espero que la disfrutéis.
